Si sientes una “bolita” o molestia en la ingle o el abdomen, puede ser una hernia. Te explicamos qué es y cómo la operamos para que recuperes tu calidad de vida.
Una hernia es la salida de un órgano o tejido (como parte del intestino o grasa del abdomen) a través de una debilidad en la pared muscular que lo contiene. Por eso aparece como un bulto que aumenta al hacer esfuerzo, toser o estar de pie, y suele doler o molestar. Las más frecuentes son las inguinales (en la ingle) y las ventrales (en la pared del abdomen, a menudo sobre cicatrices de cirugías previas).
Cuando la hernia produce dolor, limita tus actividades o presenta riesgo de complicarse (que su contenido se atore o estrangule), la cirugía es la solución definitiva: reparamos la debilidad de la pared y evitamos que la hernia vuelva a aparecer.

Tenemos el procedimiento indicado para cada paciente según su condición clínica y expectativas. Las dos técnicas son seguras y efectivas; la elección se define en tu valoración.
Se realiza una incisión pequeña directamente sobre la zona de la hernia y se repara la pared con sutura o malla. Es una opción efectiva y de menor costo.
Menor costoA través de 3 incisiones milimétricas se introduce una cámara e instrumentos y se repara la hernia por dentro. Sin cicatrices visibles, con menos dolor y recuperación más rápida.
Sin cicatrices visiblesMenos dolorRecuperación más rápidaEl tipo de técnica se decide en tu valoración: cada hernia y cada paciente son distintos, y lo más importante es que te sientas seguro con tu tratamiento.